La flexografía es una técnica de impresión rotativa en el que se usan planchas flexibles con un relieve con la imagen o texto. Esta imagen se transmite directamente de la plancha al producto final.

En realidad es un sistema derivado de la tipografía, la única diferencia es que la plancha utilizada es de goma, y de ahí viene su nombre. En un comienzo, esta técnica fue usada en Francia para estampar envases o paquetes, y se usaban tintes de anilina sobre materiales como celofán. La tinta de anilina tiene gran importancia en el desarrollo de la industria del estampado de envases, alrededor del mundo.

Como casi todos los sistemas de impresión, la flexografía tiene algunas ventajas y desventajas. La principal desventaja es que no es muy útil para imprimir sobre superficies desiguales porque la impresión no queda pareja. Sin embargo, este tipo de técnica de impresión es perfecta para imprimir gráficos sobre plásticos (polietileno, polipropileno, poliéster, etc.), películas o films bolsas de papel y plástico, hasta cajas de cartón corrugado.

El tipo de tinta que se utiliza la flexografía también es muy práctica, ya que no necesita un tiempo de secado, y esto agiliza el proceso de impresión.